Skip to content
← Te Estábamos Esperando | Babyrosen

El gateo de guaguas: todo lo que necesitas saber sobre esta etapa

Gateo de bebés

El gateo de guaguas ocurre principalmente entre los 7 y los 10 meses de vida, aunque algunos niños lo hacen antes o después sin que eso sea un problema. Es una etapa clave del desarrollo motor, cognitivo y emocional que fortalece músculos, estimula conexiones cerebrales y marca el inicio de la autonomía. Para favorecerlo, lo más importante es ofrecer tiempo libre en el suelo en un espacio seguro. Si tu guagua no muestra ningún tipo de desplazamiento autónomo después de los 12 meses, consulta con su pediatra.

Ver a tu guagua desplazarse por primera vez por el suelo es uno de esos momentos que no se olvidan. El gateo de guaguas es mucho más que un logro físico, marca el inicio de la exploración independiente y representa un hito fundamental en el desarrollo infantil temprano. Con él llegan también muchas preguntas, ¿cuándo empiezan a gatear las guaguas? ¿es normal que aún no lo haga? ¿cómo puedo ayudarlo?

Este artículo responde esas dudas de forma directa y con respaldo en fuentes especializadas. Entender qué hay detrás del gateo te permite acompañar a tu hijo con mayor tranquilidad, saber qué observar y cuándo consultar con un profesional.

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta con un especialista. Ante cualquier duda, consulta con tu médico o pediatra.

¿Cuándo empiezan a gatear las guaguas?

La mayoría de las guaguas comienza a gatear entre los 7 y los 10 meses de vida, aunque el rango puede extenderse hasta los 12 meses sin que eso represente un problema. Cada niño tiene su propio ritmo, y esa variación es completamente normal.

Antes del gateo propiamente tal, tu hijo pasa por una serie de etapas previas que van preparando su cuerpo. Desde las primeras semanas de vida, el tiempo boca abajo, conocido en inglés como tummy time, cumple un rol fundamental, ya que fortalece los músculos del cuello, la espalda y los hombros, que son la base de todo movimiento posterior. Según el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD), se recomienda comenzar el tummy time desde el nacimiento, en sesiones cortas de 3 a 5 minutos, dos o tres veces al día.

Alrededor de los 6 a 8 meses, muchas guaguas comienzan a arrastrarse con el vientre pegado al suelo, en lo que se conoce como gateo tipo comando. Este desplazamiento es una antesala directa del gateo clásico sobre manos y rodillas, que suele aparecer entre los 9 y 10 meses según la Cleveland Clinic de Estados Unidos. Lo más importante no es la edad exacta, sino observar que tu hijo muestre movimiento autónomo y curiosidad por explorar su entorno.

Es importante no comparar a tu hijo con otros niños de su misma edad. La maduración neurológica, el tono muscular, el tiempo de movimiento libre en el suelo y la motivación propia de cada guagua influyen directamente en cuándo y cómo gatean. Cada niño avanza a su propio ritmo.

¿Cuáles son los tipos de gateo en guaguas?

No existe una sola forma de gatear. Las guaguas desarrollan distintos estilos de desplazamiento que forman parte del proceso natural, y todos son válidos.

¿Cuáles son los tipos de gateo en guaguas?

El gateo clásico es el más conocido, ya que la guagua apoya manos y rodillas y avanza moviendo simultáneamente el brazo derecho con la pierna izquierda, y viceversa. Este patrón cruzado es especialmente relevante porque activa ambos hemisferios del cerebro de forma coordinada, lo que favorece el desarrollo cognitivo y motor de tu hijo.

El gateo tipo oso ocurre cuando la guagua avanza con codos y rodillas estirados, apoyándose sobre manos y pies. Suele verse como una transición hacia ponerse de pie. El gateo sobre el vientre o arrastre, en cambio, es una etapa más temprana donde tu hijo aún no levanta el abdomen del suelo, pero ya logra desplazarse con sus brazos y piernas. Ambas variantes son completamente normales y no indican ningún problema en el desarrollo.

También existe el deslizamiento sobre las nalgas, donde la guagua avanza impulsándose con las piernas desde una posición sentada. Aunque no es gateo en sentido estricto, es un movimiento autónomo válido y frecuente. Según la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), algunos niños incluso omiten el gateo por completo y pasan directamente a ponerse de pie y caminar, sin que eso sea motivo de preocupación, siempre que coordinen ambos lados del cuerpo de manera similar.

Gateo de bebés

¿Qué beneficios tiene el gateo para el desarrollo de tu guagua?

El gateo es una de las etapas más completas del desarrollo infantil temprano, tanto a nivel físico como cognitivo y emocional. Va mucho más allá de un simple desplazamiento.

A nivel motor, gatear fortalece de forma simultánea los músculos de hombros, brazos, tronco, caderas y piernas. Según la Cleveland Clinic, este entrenamiento integral prepara la musculatura para habilidades futuras como correr, saltar e incluso escribir. Además, el gateo desarrolla la coordinación ojo-mano, esencial para tareas cotidianas que tu hijo irá adquiriendo a lo largo de su crecimiento. Una revisión sistemática publicada en JAMA Pediatrics, una de las revistas médicas más prestigiosas y respetadas del mundo, confirmó que el tummy time y el movimiento en posición prona, base del gateo, se asocian positivamente con el desarrollo motor grueso y total del lactante.

A nivel cognitivo, el movimiento de gateo estimula conexiones neuronales clave. Al desplazarse, tu hijo empieza a comprender la profundidad, las distancias y el espacio que lo rodea. Aprende a resolver obstáculos simples, a calcular hasta dónde puede llegar y a anticipar consecuencias. El programa Chile Crece Más destaca que las acciones de estimulación en los primeros años, incluyendo el movimiento libre, tienen un rol esencial en potenciar el desarrollo cerebral de los niños y niñas.

Además, el gateo tiene un impacto emocional significativo. Es el primer momento en que tu hijo experimenta la autonomía real, ya que decide hacia dónde ir y actúa para lograrlo. Esa sensación de logro, por pequeña que parezca, contribuye directamente al desarrollo de su confianza y seguridad.

¿Cómo estimular el gateo de tu guagua de forma segura?

Para estimular el gateo, no se necesitan juguetes costosos ni rutinas complicadas. Lo más importante es ofrecerle a tu guagua tiempo libre en el suelo, en un espacio seguro y con suficiente espacio para explorar.

Una de las estrategias más simples y efectivas es poner objetos atractivos, un juguete favorito o una pelota de colores, a una distancia que motive a tu hijo a moverse, pero sin que quede completamente fuera de su alcance. El desafío debe ser alcanzable para no generar frustración. También puedes gatear junto a él, ya que la imitación es una forma natural de aprendizaje en los primeros años de vida. Babysec Chile recomienda además crear pequeños circuitos con cojines o almohadas para fomentar el desplazamiento y la exploración activa.

El suelo debe ser firme, pero cómodo. Las superficies muy blandas dificultan el apoyo y exigen un mayor esfuerzo a tu guagua. Una alfombra de juegos o una manta firme sobre una superficie plana son buenas opciones. La ropa también importa, ya que prendas cómodas que permitan el movimiento libre de piernas y brazos favorecen el desplazamiento sin restricciones.

Evita el uso prolongado de sillas de actividades, bouncers o andadores durante el día. Según el NICHD, el tummy time es la actividad base para desarrollar la fuerza muscular necesaria para gatear y caminar. Además, la AAP advierte que los andadores no ayudan a los niños a aprender a caminar y presentan riesgos serios de seguridad. Tu guagua necesita tiempo en el suelo para fortalecer los músculos que hacen posible el gateo, unos minutos varias veces al día marcan una diferencia real.

¿Cuándo consultar con el pediatra por el gateo de tu guagua?

La gran mayoría de las guaguas llega al gateo sin dificultades. Sin embargo, hay señales que sí ameritan una consulta oportuna con el pediatra.

Si tu hijo ha superado los 12 meses y no muestra ningún tipo de desplazamiento autónomo, ya sea gateo, arrastre, deslizamiento o intentos de ponerse de pie, es recomendable consultarlo. También si notas que no usa los dos lados de su cuerpo de manera similar al moverse, o que presenta un tono muscular notoriamente bajo o alto para su edad. Según la AAP, el pediatra es el profesional indicado para evaluar si el ritmo de desarrollo de tu hijo es adecuado, y la detección temprana de posibles rezagos permite intervenir de forma oportuna.

Recuerda que no todos los niños son iguales y que un retraso aislado en el gateo no siempre indica un problema. Lo más importante es observar el desarrollo integral de tu guagua, que se mueva con curiosidad, que reaccione al entorno y que explore activamente con sus manos y su cuerpo. El programa Chile Crece Más también señala que los controles de salud infantil son el espacio adecuado para evaluar el desarrollo psicomotor y detectar factores de riesgo de manera oportuna.

Gateo de bebés

Lo que el gateo dice del primer año de tu hijo

El gateo es mucho más que un hito motor. Es la primera vez que tu guagua decide hacia dónde ir y actúa para lograrlo. En ese gesto simple conviven el desarrollo físico, cognitivo y emocional al mismo tiempo.

Acompañar esta etapa con calma, sin comparaciones y con un entorno seguro para explorar es lo más valioso que puedes hacer. Ofrecer tiempo en el suelo, observar sin apresurarse y confiar en el ritmo de tu hijo son los pilares de un acompañamiento respetuoso.

Cada guagua tiene su propio tiempo. Y cuando llegue ese primer avance sobre manos y rodillas, vas a entender por qué esta etapa merece toda tu atención.

Preguntas frecuentes sobre gateo de guaguas

Sí, es completamente normal. Alrededor de un 20% de los niños omite el gateo y pasa directamente a la marcha. Siempre que tu hijo muestre movimiento autónomo y curiosidad por explorar, no hay motivo de preocupación. Consulta con tu pediatra si tienes dudas.

 

El patrón cruzado del gateo clásico activa ambos hemisferios del cerebro de forma simultánea, lo que favorece el desarrollo de habilidades como la lectura, la escritura y la coordinación motora fina. Sin embargo, los niños que no gatean también desarrollan estas habilidades por otras vías.

No existe una cifra única, pero el NICHD recomienda varias sesiones cortas de tummy time desde los primeros días de vida. A medida que tu guagua crece, el tiempo de juego libre en el suelo debería aumentar de forma natural, siempre en un espacio seguro y con supervisión.

 

El uso prolongado de andadores puede reducir las oportunidades de movimiento autónomo en el suelo. La AAP no recomienda su uso habitual porque no contribuye al aprendizaje de la marcha y representa un riesgo de seguridad para los niños.

 

 Si tu guagua usa claramente más un lado del cuerpo al desplazarse, por ejemplo arrastra siempre la misma pierna, es recomendable consultarlo con el pediatra. Puede ser una variante normal, pero también puede requerir la evaluación de un kinesiólogo o terapeuta ocupacional infantil
Comentarios