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Lactancia materna: beneficios, desafíos y decisiones sin culpa

Escrito por Dra. Luz María Grez | Aug 20, 2026, 2:57:38 PM

La lactancia materna es mucho más que una forma de alimentar a tu guagua. Durante los primeros meses entrega nutrientes, defensas y múltiples beneficios para su salud y desarrollo. Además, puede convertirse en un espacio especial de contacto y conexión entre mamá y guagua.

La lactancia materna siempre que sea posible, sabemos que tiene beneficios demostrados, pero promover la lactancia no significa que debamos vivirla desde la exigencia o la culpa. Cada mamá, cada guagua y cada lactancia son diferentes.

¿Por qué recomendamos la lactancia materna?

La leche materna está especialmente adaptada a las necesidades nutricionales de tu guagua y va cambiando a medida que crece.

Además de aportar proteínas, grasas, vitaminas y otros nutrientes, contiene anticuerpos y distintos componentes inmunológicos que ayudan a proteger durante una etapa en que el sistema inmune todavía está madurando.

Por eso, la lactancia materna se asocia con menor riesgo a algunas infecciones, especialmente gastrointestinales y respiratorias, y tiene otros beneficios para la salud tanto de la guagua como de la madre.

Por estos motivos, organismos internacionales como la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomiendan, cuando sea posible, lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses.

Que la lactancia sea natural no significa necesariamente que es algo fácil, es un proceso que mamá y guagua tienen que aprender juntas.

Durante los primeros días pueden aparecer dudas sobre la cantidad de leche, la frecuencia de las tomas, si la guagua está comiendo suficiente o si el acople es correcto. También pueden aparecer dolor, grietas, ingurgitación mamaria, mastitis o dificultades en la succión. Y son problemas mucho más frecuentes de lo que imaginamos.

Por eso, si la lactancia está siendo dolorosa o angustiante, pedir ayuda precozmente puede cambiar completamente la experiencia.

A veces la solución es mucho más sencilla de lo esperado: corregir una posición, mejorar el acople, revisar una toma completa o evaluar cómo está succionando la guagua.

Lactancia también es acompañamiento

Cuando hablamos de favorecer la lactancia, muchas veces pensamos solamente en la mamá y la guagua. Pero el entorno importa muchísimo.

Una mamá que está aprendiendo a amamantar también necesita dormir, alimentarse, recuperarse del parto y sentirse acompañada.

La pareja, la familia y las personas cercanas pueden ayudar encargándose de otras tareas, preparando comida, cuidando a hermanos mayores o simplemente evitando comentarios y presiones innecesarias.

¿Y si no puedo o no quiero continuar?

Esta conversación también debe ser parte de una mirada responsable sobre la lactancia. Hay mamás que quieren amamantar y necesitan mucho apoyo para conseguirlo. Hay otras que, a pesar de intentarlo, necesitan complementar o utilizar fórmula. Y también hay mujeres que deciden no amamantar o dejar de hacerlo antes de lo que inicialmente habían imaginado.

Una mamá informada también puede decidir no continuar con la lactancia. Cuando la lactancia materna no es posible, no es suficiente o se decide no continuar, una fórmula infantil apropiada puede proporcionar la nutrición que la guagua necesita, con orientación del equipo de salud.

Y hay algo que como pediatra me parece especialmente importante aclarar: el apego no depende exclusivamente de dar pecho. El vínculo se construye todos los días. Se construye cuando sostienes a tu guagua, la miras mientras come, respondes a su llanto, la abrazas, le hablas, reconoces sus señales y estás disponible para ella.

Una mamadera también puede ofrecerse en brazos, con contacto, mirada y conexión. Información para elegir, apoyo para acompañar. Los problemas de lactancia son frecuentes y muchas veces tienen soluciones relativamente simples cuando identificamos correctamente qué está ocurriendo.

Pero acompañar la lactancia también significa saber cuándo dejar de presionar. Nuestro objetivo no debería ser conseguir una lactancia “perfecta”, sino entregar a cada familia información confiable para que pueda tomar decisiones que funcionen para su realidad.

La lactancia materna tiene enormes beneficios y merece ser protegida, promovida y acompañada. Porque al final, más que una forma específica de alimentar, una guagua necesita estar alimentada, cuidada, protegida y querida.