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Cómo tapar a una guagua para dormir de forma segura

Escrito por Baby Rosen | Mar 18, 2026 6:50:28 PM

Una de las dudas más frecuentes entre padres y cuidadores tiene que ver con cómo tapar a una guagua para dormir sin que pase frío ni se sobrecaliente. Es una pregunta que aparece especialmente durante los primeros meses, cuando la guagua aún no regula su temperatura corporal con la misma eficiencia que un adulto. Saber cómo abrigarla correctamente puede marcar una diferencia importante en la calidad de su descanso y en su seguridad.

Según la American Academy of Pediatrics (AAP), el sobrecalentamiento es uno de los factores de riesgo asociados al síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Por eso, elegir la ropa adecuada, evitar mantas sueltas y mantener una temperatura ambiental apropiada son medidas simples, pero fundamentales para proteger a tu hijo mientras duerme (Moon et al., 2022).

En este artículo te explicamos paso a paso cómo abrigar a tu guagua para dormir, qué elementos son seguros en la cuna y cómo reconocer señales de frío o calor. Toda la información está respaldada por fuentes médicas confiables y adaptada a la realidad chilena.

Para tapar a tu guagua de forma segura, vístelo con una capa más de ropa de la que tú usarías, usa un saco de dormir en vez de mantas sueltas, mantén la pieza entre 18 °C y 22 °C, y verifica su temperatura tocando la nuca o el pecho. Evita gorros, almohadas y cualquier objeto suelto en la cuna.

¿Por qué es importante saber cómo tapar a una guagua para dormir?

Es importante porque una guagua abrigada de forma inadecuada corre riesgos de sobrecalentamiento o de exposición al frío, ambos factores que pueden afectar la calidad de su sueño y su seguridad. Elegir bien cómo taparlo es una medida de prevención concreta.

Durante los primeros meses de vida, el sistema de termorregulación de los recién nacidos aún está en desarrollo. Esto significa que las guaguas pierden calor con mayor facilidad que los adultos, pero también se sobrecalientan más rápido. La AAP señala que el sobrecalentamiento es un factor de riesgo modificable para el SMSL, por lo que mantener una temperatura corporal estable durante el sueño es clave (Moon et al., 2022).

En Chile, un estudio realizado por investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile encontró que un porcentaje importante de lactantes menores de 45 días dormía en condiciones no seguras. Entre los factores de riesgo identificados se incluyó el sobreabrigo, junto con la posición de sueño inadecuada y el colecho sin medidas de seguridad (Sánchez et al., 2020). Estos resultados refuerzan la necesidad de que los cuidadores conozcan las recomendaciones actualizadas sobre sueño seguro.

Además, Chile Crece Contigo recomienda no abrigar demasiado a las guaguas durante la noche y mantener la pieza a una temperatura agradable, evitando el uso de gorros y ropa en exceso dentro del hogar. Estos lineamientos están alineados con las directrices internacionales y buscan reducir riesgos prevenibles (Chile Crece Contigo, s.f.).

¿Cuáles son las recomendaciones para abrigar a tu guagua durante la noche?

La recomendación general es vestir a tu guagua con una capa más de ropa de la que tú usarías para estar cómodo en el mismo ambiente. La cuna debe estar libre de mantas sueltas, almohadas y peluches.

La AAP indica que la superficie donde duerme la guagua debe ser firme, plana y libre de objetos blandos. Esto incluye mantas, cojines, almohadas, protectores de cuna y juguetes. Todos estos elementos aumentan el riesgo de asfixia y de SMSL, especialmente en menores de un año (Moon et al., 2022).

La regla práctica de "una capa más" es sencilla de aplicar. Si tú estás cómodo con una polera y un polerón, tu guagua probablemente estará bien con un body, un pijama y un saco de dormir liviano. No es necesario agregar frazadas ni mantas adicionales. La idea es que el abrigo sea suficiente para que esté cómodo, sin excederse.

También es importante considerar la temperatura de la pieza. La AAP recomienda que el ambiente donde duerme la guagua se mantenga entre 18 °C y 22 °C. Si la pieza es muy cálida, basta con ropa más ligera. Si hace frío, un saco de dormir con el TOG adecuado es la opción más segura.

¿Qué ropa es la más adecuada para que tu guagua duerma cómoda?

Lo ideal es usar prendas de algodón, transpirables y sin costuras que puedan irritar la piel. La ropa debe permitir que tu guagua se mueva con libertad y no le quede demasiado ajustada ni excesivamente holgada.

Para las noches de primavera y verano, un body de manga corta o un pijama liviano de algodón suele ser suficiente. En otoño e invierno, puedes optar por un body de manga larga debajo de un pijama de algodón algo más grueso. El objetivo es que la ropa sea cómoda y transpirable, sin acumular calor innecesario.

Evita ponerle gorro a tu guagua para dormir. La cabeza es una de las principales vías por las que los recién nacidos liberan calor, y cubrirla durante la noche puede contribuir al sobrecalentamiento. Esta recomendación es consistente tanto en las guías de la AAP como en las orientaciones de Chile Crece Contigo (Moon et al., 2022; Chile Crece Contigo, s.f.).

En cuanto a los calcetines, no son indispensables si tu guagua usa un saco de dormir cerrado en los pies. Si notas que sus extremidades están frías, puedes ponerle calcetines de algodón suave, pero verifica regularmente que no le generen marcas ni presión. Cada guagua tiene su propio ritmo de regulación térmica, así que observar sus señales es siempre la mejor guía.

¿Es seguro usar mantas o frazadas en la cuna?

No. Las principales guías médicas internacionales y nacionales recomiendan no usar mantas, frazadas ni cobertores sueltos en la cuna durante el primer año de vida. Estos elementos representan un riesgo de asfixia y atrapamiento.

La AAP es clara al respecto: la cuna debe contener únicamente un colchón firme con una sábana ajustable. Nada más. Las mantas, por más delgadas que sean, pueden desplazarse durante la noche y cubrir la cara de la guagua, lo que aumenta significativamente el riesgo de sofocación. Lo mismo aplica para almohadas, cojines antivuelco y protectores acolchados de cuna (Moon et al., 2022).

Es común que familiares o personas cercanas sugieran usar frazadas "bien metidas" debajo del colchón. Aunque se hace con buena intención, esta práctica no es segura, ya que la guagua puede moverse y soltarla durante el sueño. La alternativa más recomendada por los especialistas es el saco de dormir, que mantiene al niño abrigado sin el riesgo de que la tela se desplace.

Chile Crece Contigo también refuerza esta indicación al señalar que la cuna no debe tener elementos sueltos. Mantener un espacio de sueño despejado es una de las formas más efectivas de reducir los riesgos asociados al SMSL (Chile Crece Contigo, s.f.).

¿Cómo saber si tu guagua tiene frío o calor mientras duerme?

La mejor forma de verificar la temperatura de tu guagua es tocando su nuca o pecho. Si la piel se siente tibia y seca, está bien. Si sientes humedad o calor excesivo, probablemente necesita menos abrigo.

Es habitual que las manos y los pies de los recién nacidos estén fríos, y esto no siempre indica que tengan frío. El sistema circulatorio de las guaguas aún está madurando, por lo que las extremidades tienden a estar más frescas que el resto del cuerpo. La zona más confiable para evaluar su temperatura corporal es la parte posterior del cuello o el pecho.

Algunas señales de que tu guagua podría estar sobrecalentada son: sudoración en la nuca, mejillas enrojecidas, respiración agitada o piel húmeda al tacto. Si notas alguna de estas señales, retira una capa de ropa o reduce la temperatura de la pieza. Por el contrario, si su pecho se siente frío, puedes añadir una capa adicional.

También puedes usar un termómetro ambiental en la pieza para monitorear que la temperatura se mantenga en el rango recomendado de 18 °C a 22 °C. Este recurso simple te permite ajustar el abrigo de tu guagua con mayor precisión, especialmente en noches donde la temperatura varía durante la madrugada.

¿Qué es un saco de dormir y por qué es una alternativa segura?

Un saco de dormir para guaguas es una prenda tipo bolsa con abertura para los brazos que reemplaza a las mantas y frazadas. Es considerado por la AAP como una de las alternativas más seguras para mantener a tu hijo abrigado durante la noche.

A diferencia de una manta, el saco de dormir no se desplaza ni puede cubrir la cara de la guagua, lo que elimina el riesgo de sofocación accidental. Además, permite que tu hijo se mueva con libertad dentro de la cuna sin perder abrigo. La AAP recomienda el uso de sacos de dormir como alternativa segura a la ropa de cama suelta para lactantes (Moon et al., 2022).

Al elegir un saco de dormir, es importante que sea del tamaño adecuado para tu guagua. Un saco demasiado grande puede generar riesgo de que el niño se deslice hacia adentro. También debes considerar el valor TOG (Thermal Overall Grade), que indica el nivel de abrigo de la prenda. Un TOG de 0,5 es adecuado para noches cálidas, mientras que uno de 2,5 es apropiado para invierno.

Es fundamental que el saco de dormir no tenga capucha ni elementos que puedan cubrir la cabeza de tu guagua. Recuerda que la cabeza descubierta es esencial para una correcta regulación térmica durante el sueño. Si tu guagua ya muestra señales de darse vuelta, asegúrate de que el saco le permita moverse sin restricciones.

¿Cómo debe dormir mi guagua según su edad?

Las recomendaciones varían levemente según la etapa de desarrollo. En todos los casos, la guagua debe dormir boca arriba, en una superficie firme y sin objetos sueltos en la cuna.

De 0 a 3 meses: en esta etapa, algunos padres optan por el swaddling o envolvimiento. Si decides usarlo, debe ser con una técnica que permita que las caderas se muevan libremente y que no quede demasiado apretado en el pecho. La AAP señala que el swaddling debe dejar de usarse en cuanto la guagua muestre señales de querer darse vuelta, lo que generalmente ocurre entre los tres y cuatro meses (Moon et al., 2022). La Organización Mundial de la Salud recomienda que los lactantes de esta edad duerman entre 14 y 17 horas diarias (OMS, 2019).

De 4 a 11 meses: a partir del cuarto mes, el saco de dormir se convierte en la opción más práctica y segura. Tu guagua ya no debería estar envuelta y necesita libertad para moverse. Elige un saco adecuado al peso y tamaño de tu hijo, y ajusta el TOG según la estación del año. Según la OMS, en esta etapa la guagua necesita entre 12 y 16 horas de sueño diarias, incluyendo siestas (OMS, 2019).

Desde los 12 meses en adelante: a partir del año, algunos especialistas consideran que se puede introducir una manta liviana si el niño ya tiene suficiente movilidad. Sin embargo, la AAP recomienda mantener la cuna libre de objetos sueltos durante todo el primer año como medida de precaución. Muchos padres continúan usando sacos de dormir más allá del año con buenos resultados.

Abrigar a tu guagua para dormir es más simple de lo que parece

Saber cómo tapar a una guagua para dormir no requiere de productos especiales ni técnicas complicadas. Se trata de aplicar principios simples: una capa más que lo que tú usarías, un saco de dormir en lugar de mantas sueltas, una pieza con temperatura entre 18 °C y 22 °C, y verificar la nuca o el pecho para asegurarte de que tu guagua no tenga ni frío ni calor excesivo.

Lo más importante es mantener la cuna despejada y respetar las recomendaciones de organismos como la AAP y Chile Crece Contigo. Cada guagua es distinta y puede tener preferencias o necesidades particulares, pero las bases del sueño seguro son universales. Si tienes dudas sobre la situación específica de tu hijo, no dudes en consultarlo con su pediatra.

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza la consulta con un especialista. Ante cualquier duda, consulta con tu médico. Recuerda que cada guagua tiene su ritmo y no todos los niños son iguales.

Bibliografía

  1. Chile Crece Contigo. (s.f.). El sueño en los primeros años. Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Gobierno de Chile. https://www.crececontigo.gob.cl/tema/el-sueno-en-los-primeros-anos/

  2. Moon, R. Y., Carlin, R. F., Hand, I., y Task Force on Sudden Infant Death Syndrome. (2022). Sleep-Related Infant Deaths: Updated 2022 Recommendations for Reducing Infant Deaths in the Sleep Environment. Pediatrics, 150(1), e2022057990. https://doi.org/10.1542/peds.2022-057990

  3. Organización Mundial de la Salud. (2019). Directrices sobre la actividad física, el comportamiento sedentario y el sueño para menores de 5 años. Organización Panamericana de la Salud. https://iris.paho.org/handle/10665.2/51805

  4. Sánchez, T., Peirano, D., Pipino, C., y Brockmann, P. E. (2020). Malos hábitos de sueño en lactantes: Factor de riesgo para síndrome de muerte súbita del lactante. Estudio piloto. Revista Chilena de Pediatría, 91(4), 529-535. https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41062020005001103&script=sci_arttext