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Cuando hay un recién nacido en casa y los hermanos van al jardín o al colegio: cómo disminuir los contagios

Escrito por Dra. Yassna Kiessling | Apr 2, 2026 2:37:00 PM

La llegada de un recién nacido es una etapa muy especial para la familia, pero cuando hay hermanos mayores que van al jardín infantil o al colegio, también aparece una preocupación  frecuente: los virus que pueden traer a la casa.

Los niños en edad preescolar y escolar tienen un contacto constante con otros niños, comparten juguetes, estornudan cerca unos de otros y muchas veces aún están aprendiendo hábitos de higiene. Por eso es frecuente que traigan virus respiratorios a casa.

Esto no significa que deban separarse de su hermano menor. El vínculo entre hermanos es muy importante, pero sí podemos tomar algunas medidas simples que ayudan a disminuir el riesgo de contagio, especialmente durante los primeros meses de vida.

Las siguientes sugerencias están basadas en recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría.

1. Lavado de manos: la medida más importante

El lavado de manos frecuente es la medida más efectiva para disminuir la transmisión de virus respiratorios.

Idealmente los hermanos mayores deberían lavarse las manos:

  • Al llegar del jardín o colegio.

  • Antes de tocar a la guagua.

  • Después de sonarse la nariz o toser.

  • Después de ir al baño.

  • Antes de comer.

El lavado de manos debe realizarse con agua y jabón y debe durar al menos 20 segundos.

Si no hay agua disponible, el uso de alcohol gel puede ser una alternativa, pero si las manos están visiblemente sucias el lavado con agua y jabón es siempre la mejor alternativa.

2. Cambiarse de ropa al llegar a la casa

Una medida simple que puede ayudar es cambiar la ropa cuando el hermano llega del jardín o colegio. Los virus respiratorios pueden permanecer en la ropa después de un día de contacto con otros niños, por lo que cambiarse y lavarse las manos al llegar es una buena rutina familiar cuando hay un bebé pequeño en casa.

3. Ventilar la casa todos los días

La ventilación es una medida muchas veces olvidada, pero muy importante.

Abrir las ventanas durante 15 - 20 minutos al día permite renovar el aire interior y disminuir la concentración de virus respiratorios en espacios cerrados.

Esto es especialmente relevante en invierno o cuando pasamos más tiempo dentro de casa.

4. Besos sí, pero en lugares más seguros

Sabemos que los hermanos mayores quieren demostrar su cariño y es muy importante permitir ese vínculo. Sin embargo, cuando hay un recién nacido se recomienda evitar los besos en la cara o en las manos, ya que esas son las zonas que más fácilmente entran en contacto con la boca y las vías respiratorias del bebé.

Una buena alternativa es enseñar a los hermanos a dar besos en los pies, en la parte posterior de la cabeza o en el cuerpo, sobre la ropa.

De esta forma pueden seguir regaloneando a la guagua, pero con menor riesgo de contagio.

5. Si el hermano está resfriado

Cuando un hermano mayor tiene síntomas respiratorios como tos, congestión nasal, estornudos y fiebre, lo ideal es limitar el contacto cercano con el recién nacido, especialmente cara a cara.

Además es importante:

  • Lavarse las manos frecuentemente.

  • Cubrirse al toser o estornudar. Idealmente enseñar a los niños a hacerlo con el antebrazo.

  • Evitar compartir chupetes, mamaderas o juguetes del bebé.

Estas medidas ayudan a disminuir la transmisión de virus respiratorios dentro del hogar.

6. Vacunas al día para toda la familia

Las vacunas son una de las herramientas más importantes para proteger a los lactantes pequeños.

Por esto hay que mantener los esquemas de vacunación al día en los niños e incorporar las vacunas que se administran durante la Campaña de invierno.

La Academia Americana de Pediatría recomienda que todos los que vivan o compartan con el bebé tengan sus vacunas al día, especialmente:

  • Vacuna contra la influenza anual (se puede administrar a partir de los 6 meses de vida).

  • Vacuna contra el COVID-19, según indicación en grupos de riesgo.

  • Vacuna contra el coqueluche, en adultos cuando corresponda.

Esto crea lo que se conoce como ‘estrategia de capullo’, que protege indirectamente al recién nacido.

7. Aseo nasal: una medida útil para disminuir los virus

El lavado o aseo nasal con suero fisiológico o soluciones salinas es una herramienta sencilla que puede ayudar a eliminar secreciones, virus y alergenos de la cavidad nasal.

Puede realizarse en los hermanos mayores al llegar del jardín o en la noche, especialmente durante la temporada de mayor circulación viral.

Si el niño está resfriado, el aseo nasal también puede ayudar a aliviar la congestión.

Después de realizar el aseo nasal es importante lavarse las manos, ya que las secreciones pueden contener virus.

8. Mantener la lactancia materna

La lactancia materna protege al recién nacido de contagios porque ésta funciona como una verdadera defensa inmunológica viva y dinámica para el bebé.

La leche materna contiene anticuerpos, distintos componentes y sustancias antiinfecciosas que ayudan a bloquear la entrada de virus y bacterias, y también ayudan a combatir los microorganismos que pueden enfermar al recién nacido.

Además la leche materna favorece el desarrollo de una microbiota intestinal saludable, lo que fortalece su sistema inmune.

9. Ambiente libre de humo de tabaco

La exposición al humo de tabaco aumenta el riesgo de infecciones en recién nacidos. El humo ambiental o de segunda mano puede afectar su sistema respiratorio e inmunológico. Esto se produce porque irrita las vías respiratorias, facilitando la entrada de virus, disminuye las defensas respiratorias y debilita su sistema inmune.

Además, la exposición al humo de tabaco también se ha asociado con mayor riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Es importante recordar que los virus son parte de la infancia

Aunque tomemos muchas medidas, no siempre es posible evitar todos los contagios. Los niños pequeños pueden tener varios resfríos al año y eso forma parte del desarrollo de su sistema inmune.

Lo importante es reducir el riesgo en los lactantes más pequeños, especialmente en los primeros meses de vida, cuando pueden enfermarse con mayor facilidad.

Un mensaje para las familias

Tener un recién nacido en casa junto a hermanos mayores que van al jardín o colegio es una realidad muy frecuente.

Con medidas simples como el lavado de manos, la ventilación, el cambio de ropa, las vacunas al día y el cuidado en el contacto, es posible disminuir mucho el riesgo de contagio sin afectar el vínculo entre hermanos.

Y recuerda, el cariño entre hermanos es una de las relaciones más lindas que se construyen en la infancia.